Creación de Logotipos ¿Seguro que tú lo creaste?

La creatividad en el Diseño Gráfico se ha visto demeritada gracias a “pseudo-diseñadores” que se dedican a copiar Obras de otras personas sin control alguno.

Actualmente, el Internet ha roto barreras entre países, permitiendo con ello el rápido y fácil acceso a páginas web, cuyos contenidos se ven regados de Diseños, Marcas y Dibujos destinados a hacer un sitio web atractivo, para con ello lograr el mayor número de visitas por diversos usuarios cibernautas.

Una de las Licenciaturas más demandadas por los jóvenes que inician su carrera universitaria, es la del Diseño Gráfico, situación que ha provocado que la exigencia entre competidores de ésta área vaya siendo más exhaustiva y disciplinada.

Actualmente en México existen varias empresas dedicadas a proporcionar servicios de Diseño Gráfico, o bien, de Diseño de Identidad Corporativa.

Sin embargo, también es imposible negar que la educación que se les brinda en algunas Instituciones Educativas, se encuentra limitada en cuanto a la enseñanza legal que conlleva el Arte de Diseñar.

Los programas educativos no contemplan en sus planes de estudio materias tales como la protección de activos intangibles tales como Marcas o Derechos de Autor, por mencionar algunos.

Si bien es cierto que el Diseño Gráfico es una herramienta indispensable para transmitir al público alguna idea o expresión; también lo es que su uso y explotación deben de manera imperante y responsable ser dirigidos por su Autor y/o Titular; es decir, la existencia de Diseñadores que crean gráficos sin la precaución de buscar el reconocimiento que el Estado (Autoridad) les haga sobre la creación de sus dibujos o gráficos (Obras de Derechos de Autor / Marcas), hacen que irresponsablemente éstos intangibles naufraguen a la deriva pudiendo ocasionar daños a terceras personas.

En la práctica es muy común que los Diseñadores o Creadores de Marcas hagan una serie de propuestas y desarrollos visuales a sus clientes por encomienda de éstos; sin embargo, en muchas de las ocasiones después de que el propio Diseñador exhibe su trabajo, repentinamente el cliente pierde interés por sus creaciones decidiendo no contratar más sus servicios.

Pasado el tiempo y después de esa pérdida de interés narrada en el párrafo anterior, resulta que la creación gráfica o visual propuesta al cliente, sí fue usada y explotada por éste, dejando ver con ello que lo único que buscaba era sin lugar a dudas ahorrarse dinero por los servicios del Diseñador y/o Creador de contenido visual.

¿Te ha sucedido esto, como diseñador o freelance de algún servicio? cuéntanos tu experiencia…